Una transformación bien costumbrista
La 4T resultó conservadora a la hora de transformar la vida política nacional. Más allá de rentables símbolos de austeridad que luego se revierten ante las reales necesidades, no ideológicas, para el transporte, seguridad, en la discreción de ciertos procesos que no están para hacerse públicos bajo la chabacana premisa de “mi pecho no es bodega”, el dinero nacional igual sufre fugas, desvíos, atracos y angustias.
La grilla 4T es como la del PRI de los 80. Un aparato de gobierno y de partido que se mezcla y nutre. Filtran despidos y nombramientos, los y las implicadas lo niegan y hasta reprochan a la derecha y a sus esbirros, villanos cada día menos funcionales para su machacona narrativa, jurando que se equivocan, que no son como ellos y ellas.........
