“Rocha sigue teniendo el control sin estar formalmente en la gubernatura”
La crisis política en Sinaloa es profunda. Rubén Rocha Moya pidió licencia, regresó al cargo y nuevamente volvió a solicitarla. Durante días hubo incertidumbre sobre quién quedaría al frente del estado y, finalmente, la decisión fue dejar el gobierno en manos de Graciela Domínguez Nava, quien formó parte del círculo cercano del propio Rocha Moya y fue su secretaria de Educación Pública y Cultura.
En apenas un año habrá elecciones y está en juego quién mantendrá el control político de Sinaloa. Para entender qué hay detrás de estas decisiones, cómo quedan los grupos de poder y qué viene para el estado, platicamos esta semana con la senadora sinaloense Paloma Sánchez.
Bibiana Belsasso (BB): Rubén Rocha pidió licencia, regresó y nuevamente solicitó ausentarse. ¿Cómo se explica legal y políticamente lo que ocurrió y la llegada de Graciela Domínguez?
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Paloma Sánchez (PS): Legalmente podía regresar al cargo. Muchos lo repetían y con eso justificaban su regreso. Lo que a mí me preocupó fue que regresara diciendo que la Fiscalía prácticamente lo había exonerado, que no había encontrado pruebas en su contra. Hasta el momento, la Fiscalía tampoco ha aclarado públicamente lo que él afirmó. A partir de ahí se genera todo este caos. Rocha controla prácticamente todo: controla su partido, el gobierno, tiene una enorme influencia sobre el Congreso local y también sobre el Poder Judicial y el Tribunal Electoral. Además, las posiciones de Morena en el Senado por Sinaloa pertenecen a su mismo grupo político.
BB: ¿Rocha mantiene el control político del estado?
PS: Completamente. Y Graciela Domínguez es una persona que viene directamente de su equipo. Fue parte de su gabinete como secretaria de Educación Pública y Cultura. Por eso considero que seguirá cuidando los intereses políticos de Rocha.
BB: Se habló de que llegara una figura impulsada desde la Federación. ¿Por qué queda alguien del........
