La controversia por el uso de los palcos en el estadio Azteca
A las puertas de la justa mundialista, el recién nombrado Estadio Banorte —histórico Estadio Azteca— se ha convertido en el escenario de un paradigmático litigio constitucional y civil.
No estamos ante una simple queja de aficionados, sino ante un choque frontal de sistemas jurídicos: por un lado, el principio pacta sunt servanda del derecho civil mexicano; por el otro, la Lex Sportiva, ese ordenamiento privado y transnacional mediante el cual la FIFA pretende imponer directrices operativas por encima de las leyes locales y los contratos civiles previos.
El fondo del asunto técnico-jurídico se remonta a los títulos de concesión y contratos de derecho de uso firmados desde 1965, que otorgan derechos de uso por 99 años. Estos instrumentos no otorgan un simple boleto de acceso, constituyen derechos reales de uso y disfrute, o en su defecto, derechos personales de exclusividad firmemente consolidados. Cuando Grupo Ollamani y la........
