El zurrón y la colodra
Nos situamos en la posguerra en un pueblo de las Tierras Altas. Ya ha amanecido. Dentro de poco tocarán a misa. Suena la cuerna del cabrero convocando a la cabrada. Cantan los gallos. Calle abajo, como una alfombra blanda y ondulada, descienden las ovejas madrugadoras, todas churras, unas blancas y otras negras. Suena como una letanía el pausado tintineo de los cencerros y los balidos de las recién paridas. Detrás del rebaño va el pastor, todavía un muchacho, con el zurrón al hombro, la boina en la cabeza, la colodra en el cinto y el cayado en la mano, arreando el ganado con la ayuda de su perrillo.........
