El banderín perdido de la final Barça-UD Las Palmas de 1978
Cruyff y Hernández se saludan antes del inicio de la final de Copa de 1978, en el Santiago Bernabéu. / La Provincia
El eco de aquella noche del 19 de abril de 1978 no se apagó nunca del todo en la memoria amarilla. La final de la Copa del Rey entre el FC Barcelona y la Unión Deportiva Las Palmas dejó una mezcla de orgullo y vértigo, la sensación de haber tocado un escenario que hasta entonces parecía reservado a otros. El césped del Santiago Bernabéu de Madrid, las luces, los más de 10.000 aficionados isleños desplazados y el rival de leyenda, con Johan Cruyff al frente, quedaron suspendidos en el recuerdo colectivo como una fotografía que el tiempo no consigue desteñir.
Pero había algo más, un detalle pequeño, casi invisible en medio de tanta grandeza, que acabaría convirtiéndose en una historia dentro de la propia historia de aquella final en la que el gol en parábola de Miguel Ángel Brindisi no fue suficiente. Los blaugranas, con tantos de Rexach (2) y de Asensi, levantaron el trofeo al vencer por 3-1
Durante el........
