Víctor Manuel, aquel muchacho cantando
El cantante Víctor Manuel, esta semana en Barcelona.
De pronto el pasado es ahora mismo, y viene veloz, como si estuviera ahí, esperando a encontrarse contigo como en un celaje. De ese modo, volando, llegó este último miércoles a la Caja de Ahorros de Santa Cruz de Tenerife aquel muchacho, Víctor Manuel, que un día de 1968 apareció en el Puerto de la Cruz y se puso a cantar contra lo que entonces era el peor presente de nuestras vidas: la guerra civil que aun mantenía Franco, en ese momento ya con otros medios. La censura era la palabra triunfante en el mundo en el que vivíamos.
Su canción, la canción de Víctor, fue El cobarde. Su asunto, claro, iba contra la guerra. Él ganó, pero le robaron el premio. Muchos de los que estábamos allí, viendo cantar a aquel muchacho que parecía recién salido de la escuela, sabíamos que debía haber ganado, pero estaba destinado a ser el último porque su canción iba primero, en la necesidad y en el grito.
Ahora la guerra es otra vez la diatriba, la canción vuelve a ser, de pronto, el grito, como aquella pena que gritaba León Felipe y que aquel joven asturiano de entonces se atrevió, a su manera, con su música, a revolver en la zona de nada que entonces era aquella España.
Porque la guerra civil no fue tan solo aquella terrible disputa entre hermanos que costó muertes y más muertes, cárceles, exilios, penas. Aquel tremendo dolor duró años y años. Su prolongación se hizo, en gran parte, en silencio y entre........
