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La difícil conciliación de los españoles

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21.02.2026

Rufián proclama que su intención es "ganar provincia a provincia escaños a Vox"

Al iniciar mis estudios universitarios, le pregunté en mi pueblo natal de El Pinar, a Jose Padrón Machín, escritor, periodista, autodidacta, de vasta cultura, que había sufrido cautiverio en los campos de concentración, y persecución, y sentó las bases de mi formación cultural y política: ¿Don José, cuándo me explica usted lo que es el socialismo «Mi hijito, tienes que leer a Cervantes y a Galdós, primero cultura y luego política». Que claro lo tenían aquellos socialistas republicanos. Desde entonces en mi mesa de noche están los Episodios Nacionales y el Quijote, que releo todos los días. Las tempranas lecturas del Galdós han cimentado toda mi formación cultura e intelectual, y, sobre todo, mi amor a España. Galdós es el paradigma del amor a España. Fue uno de los «hacedores» intelectuales del clima liberal enmarcado por las fechas 1876-1936 (Juan Marichal). En la introducción de la primera edición que leí de los Episodios Nacionales, decía Federico Carlos Sainz de Robles, cronista de la Villa y Corte: «Lope de Vega y Galdós son los dos genios españoles que más obsesivamente se entregaron a la ejemplar tarea de desvivirse por España. Tuvieron una exaltada fe única: España. Creyeron a pie juntillo que nada valía tanto como ser español. No pensaban sino en España. No hablaban sino de España. No se notaban inspirados sino por España. Disculparon fácilmente, cuando no encubrieron con ladino regocijo los males de España». En boca de su personaje de Trafalgar de la primera serie de los Episodios, exclamó: «Cercano al sepulcro y considerándome el más inútil de los hombres, aún hace brotar las lágrimas de mis ojos el amor santo a la Patria». Don Salvador de Madariaga dijo que: «Galdós miró a España como sólo un escritor de su genio sabe hacerlo, y, a continuación, la pintó. Galdós vio la España real. Fue el Velázquez literario y el poeta épico de la España del siglo XIX. Le presentó España a España. Fue el maestro de la sensibilidad del pueblo español del siglo XIX, y la conciencia histórica de España». La admiración de JP Machín por Galdós le llevó a plagiar el título de sus Memorias: Memorias de otro desmemoriado, en las que expresa el mismo sentimiento legado por Galdós: «Debo al ilustre maestro de nuestras letras el haber aprendido a amar a España y a conocer a sus hombres. Entiendo que todo hombre tiene dos patrias, la grande, España, y la chica, aquella donde se vio la luz primera. Trabajar por la patria chica es también hacerlo por la grande»

También dijo Galdós «La lucha por la democracia y la justicia social es dura y exige un valor indomable y una abnegación sin límites (Galdós. Valladolid, 27 de marzo de 1910). «Voy a irme con Pablo Iglesias. Él y su partido son lo único serio, disciplinado, admirable, que hay en la España política. […] ¡Es por el socialismo por donde llega la a aurora».(El Imparcial, 13 de mayo de 1910).

De la lectura del........

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