Perro sin amo
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. / Eduardo Parra - Europa Press
La factoría monclovita está exhausta después de años pariendo insensateces, mamonadas y cursilerías y eso se ha empezado a notar hace algún tiempo. El rasgo básico que certifica esta decadencia narrativa es el recurso a la victimización. Aunque desde los orígenes de su mandato presidencial – e incluso antes – Sánchez siempre tiró del recurso del hombre noble ruinmente maltratado, jamás como ahora ha intentado darnos tanta pena. En medio de las noticias de las últimas semanas --entre malas y espantosas – no he podido evitar soltar algunas carcajadas al ver a Sánchez cantándose saetas. “Míralo por donde viene/el mejor de los nacíos”. Lo de las vacaciones, por ejemplo. No se le ocurre nada mejor que decir, para disculpar que se largase a toda velocidad a La Mareta mientras miles de marroquíes paseaban por Ceuta y se recogían aun muertos en el mar, que él, en su grandeza de espíritu, comprendía que la oposición, y por supuesto y sobre todo la derecha, le negara el derecho a disfrutar de........
