Por fin risas para aliviar una semana de toxicidades varias
Un fragmento de la película. / La Provincia
Risas, por fin se oyeron risas, en una de las películas que compiten en la sección oficial por la Lady Harimaguada de Oro. Y no risas esporádicas, sino risas constantes, unas detrás de otra. Carcajadas a mandíbula batiente a veces. Fue casi un milagro ver un título como la producción mexicana Lo demás es ruido justo el último día de la sección oficial a concurso.
Fue como un bálsamo que aliviaba una herida que se había depositado, enquistado más bien, en el cerebro del cinéfilo tras tanto drama y tragedia en las películas a concurso. Fue como saber que el género humano, a pesar de todo, también tiene cosas que valen la pena. Como sentir que el maná se depositaba sobre tu cabeza. O como decía la letra de cierto tema de The Clash: «Me han agredido, me han despedido, me han humillado, he envejecido, pero no estoy triste».
Bueno, bromas aparte, la última película de Nicolás Pereda fue una sorpresa que nadie esperaba en una dinámica que este año giraba alrededor del rechazo, la incomunicación, el desengaño amoroso, las relaciones tóxicas, los traumas mal........
