Que no se jumen las JUME
Cuenta la leyenda que un célebre y pintoresco personaje, recién posesionado como secretario de Educación de Manizales quiso convertir sus aventuras personales en la guía de la Educación municipal. No era el plan de los colegios. Era el plan personal que, de una u otra manera, terminó imponiéndose en varias instituciones educativas. Pasó algún tiempo, todavía los manizaleños con los tapabocas en los rostros, y el chisgarabís terminó su periplo. Después vino otro de paso aún más fugaz y luego dos más, uno de ellos rematado con sanción disciplinaria. Y mientras cambiaban los nombres en la puerta, la Educación nunca tuvo una línea clara. Fue siempre el vaivén de los intereses del funcionario de turno. La situación, más allá de la estabilidad o duración de los secretarios, ha sido prácticamente igual en todas las administraciones. Cada una llega con su........
