Todos son el problema, menos nosotros
Vivimos en una época en la que opinar se volvió más fácil que reflexionar. Solo es abrir una red social, escuchar una conversación o leer los comentarios de cualquier noticia para encontrar diagnósticos sobre la vida de otros. Que las nuevas generaciones están perdidas. Que los jóvenes no se esfuerzan. Que los mayores no entienden el mundo actual. Que las personas ya no valoran nada. Que nadie hace suficiente. Parece que todos tienen una explicación sobre lo que está mal en los demás. Y quizás ahí está una de las preguntas más importantes de nuestro tiempo: ¿cuánto tiempo dedicamos a observar la vida de otros y cuánto tiempo dedicamos a construir la nuestra? Porque es muy fácil mirar hacia afuera. Es fácil señalar. Es fácil etiquetar. Es fácil........
