Tus tres días
Tenemos una vida en sociedad, rodeados de personas y, paradójicamente, cada vez tenemos menos encuentros con nosotros mismos. Conversamos con clientes, compañeros, amigos, familiares, incluso con desconocidos. Respondemos mensajes, correos y llamadas. Asistimos a reuniones, tomamos decisiones, corremos de un compromiso a otro; con una agenda congestionada. Sin embargo, hay una conversación que muchos llevan años postergando, tal vez por falta de hacer conciencia, o de pronto por falta de amor propio: la conversación consigo mismos.
Quizás por eso tantas personas sienten vacío sin estar solas, cansancio sin estar enfermas y ansiedad sin tener una amenaza evidente frente a ellas. Y no es falta de tiempo, es falta de decisión.
Hace varios años comencé una práctica que se ha........
