Volver al ocio sin sentir culpa
Hoy es festivo y hay personas que no saben qué hacer con eso. El hábito del correr entre negocios los alejó del descanso. Quizás hoy estén perdidos buscando un quehacer. Es que hablar de negocios es demasiado común. Sin embargo, la palabra “negocio” esconde una tragedia filosófica de más de dos mil años. No significaba empresa ni comercio. Significaba, literalmente, la ausencia de algo mucho más importante.La historia comienza con una palabra anterior y considerablemente más bella: otium. Los romanos la usaban para nombrar el ocio, aunque “ocio” sea hoy una traducción casi que un insulto. Para muchos, la palabra huele a pereza o a culpa acumulándose en los rincones de este festivo. Para ellos era otra geografía del tiempo. Era el territorio rescatado de las obligaciones, el instante en que el ser humano podía deponer el peso de lo útil y dedicarse a pensar, leer, conversar,........
