El complejo arte de ser sencillos
Ser sencillo es muy complejo. Puede parecer una paradoja, pero basta mirarnos: nos hemos vuelto expertos en complicar todo lo que tocamos, incluyendo la manera de vivir. Abres el clóset lleno y piensas que no tienes nada que ponerte. Revisas la nevera, también llena, y no sabes qué comer. Estás ocupado todo el día, pero no sabes en qué se fue el tiempo. No es que falten cosas, ni que falte tiempo: es que sobra complejidad, y ya ni lo notamos porque se volvió paisaje. La sencillez es escasa, pese a abundar desde un principio. Hoy queremos poseer tantas cosas que ser sencillo se ha vuelto una rareza. La ilusión de la sofisticación nos ha quitado la capacidad de funcionar con lo básico. Ya no sabemos distinguir con facilidad lo que necesitamos de lo que simplemente deseamos. En ese enredo........
