Mantener la calma también salva vidas
Julián Escobar Rincón* - www.drjulianescobar.com
Quiero iniciar esta columna manifestando mi profundo agradecimiento, solidaridad y amor por mi Manizales, especialmente, al verla enfrentar con entereza y valentía los momentos difíciles que nos ha dejado este terremoto. En medio del temor, la incertidumbre y el dolor, hemos vuelto a demostrar que la verdadera fortaleza de una ciudad no está solamente en sus edificios, sino en su gente: en quienes ayudan sin preguntar, en quienes acompañan, en quienes trabajan incansablemente para recuperar la tranquilidad y en quienes, aun con miedo, encuentran la fuerza para seguir adelante.
El lunes 10 de agosto a las 7:34 a.m. me encontraba ad portas de iniciar cirugía en SES Hospital Universitario de Caldas, nuestra reacción ante el terremoto como personal de salud fue solidaria, valerosa y organizada. Esto me hizo entender la importancia de esta columna.
Cuando ocurre un terremoto, una inundación, un deslizamiento de tierra o cualquier otro desastre natural, la primera reacción humana suele ser el miedo. Es una respuesta normal y necesaria: el organismo libera adrenalina que prepara al cuerpo para enfrentar una amenaza. El corazón se acelera, aumenta la........
