Ahora sí se rompió la manguala
A esta altura del tiempo están virtualmente consolidadas las cifras electorales del 8 de marzo. Que Colombia vive un momento de inflexión política parece ser una verdad inapelable. Como nunca antes la izquierda logró ser mayoría, minoritaria, pero mayoría, en el Congreso. Tendrá una voz potente y legítima en un escenario que le fue por mucho tiempo inasible. Por lo que se sabe, habrá un Congreso sumamente fragmentado; no le quedará fácil al gobierno, cualquiera sea el que llegue, tramitar sus iniciativas. Los términos de transacción consubstanciales a las relaciones entre el Congreso y el Ejecutivo tendrán que estar mediados por la disposición al diálogo y la capacidad de consensuar. Es innegable que al país le vienen tiempos difíciles: a un entorno internacional complejo tienen que sumarse las dificultades fiscales del Estado, y la violencia e inseguridad que no dan tregua. Esos asuntos y otros delicados como el de la socorrida constituyente, la salud y el marco jurídico para la paz, harán parte de una agenda legislativa bien compleja. Lo interesante y retador........
