Cuando barrer la ciudad cuesta más que consumir agua
Algo no cuadra en las facturas de servicios públicos. En edificios, conjuntos residenciales, comercios e incluso en hogares, el servicio de aseo está empezando a pesar tanto o más que servicios esenciales como el agua. Lo que debería ser un costo razonable por recoger residuos se está convirtiendo en una de las cargas más altas para los usuarios.A diferencia del agua, la energía o el gas, donde el usuario paga según lo que marca su medidor por su consumo, la tarifa del aseo no depende directamente de cuánto residuo genera cada persona. Su cálculo responde a una lógica distinta: se suman todos los costos del sistema -recolección, transporte, disposición final en rellenos sanitarios, barrido de calles, limpieza urbana, corte de césped y poda de árboles- y luego se distribuyen entre los usuarios. El problema es evidente: el ciudadano no paga por lo que produce, sino por un promedio general.En la........
