El Once Caldas invicto y prometedor
El Once Caldas se ahogó en la orilla. Se lo tragó el partido. Se le inundaron las ideas en el área y se le extravió el gol. Sufrió por la imposibilidad de ganarle a un rival de talla menor.
Cancha no hubo. Había barro. Y en ese territorio Niche Sánchez, fue el rey. Adaptado al terreno, ligero, hábil, insistente, notable jugador.
Jeider Riquett, en cambio, fue la víctima, lento e inseguro, al borde de una expulsión, protagonista involuntario, al resbalarse, que abrió el camino al gol en contra en el que tuvo directa participación.
El fútbol sin adornos. Fue de esfuerzos, del gusto de........
