El lujo de la depresión: ¿A qué derrota hemos llegado?
La doctora Rosa Ortega, misionera y médica que ha entregado gran parte de su vida a los rincones más necesitados de África, lanzaba hace poco una afirmación que sacude nuestra lógica occidental: "En África no hay depresiones". En un continente marcado por la carencia material y la precariedad, uno esperaría encontrar un terreno fértil para el desánimo. Sin embargo, la doctora señala una realidad inversa: es precisamente en nuestras sociedades de la abundancia donde el alma parece haberse quedado sin oxígeno.
¿Cómo es posible que en el continente del hambre no se conozca el vacío existencial que hoy devasta a nuestra juventud hiperconectada y sobreprotegida? Esta paradoja nos obliga a preguntarnos qué estamos haciendo mal. En nuestro mundo, donde el "cómo" vivir está........
