Venezuela: Soberanía o Regencia, por Luis Manuel Aguana
En el momento completamente difuso que existe en Venezuela, donde no se distingue si en realidad vamos o no en el camino correcto, el país político sigue pidiendo elecciones. ¿Son buenas o malas unas elecciones si el plan de 3 fases de los EEUU no se ha completado? ¿Deberían los venezolanos quedarse tranquilos y con los brazos cruzados cuando la soberanía ha pasado por la fuerza a manos de una potencia extranjera, por más que esa potencia sean los EEUU? ¿Son ciertas las advertencias que indican que, si la guerra en el Medio Oriente se agrava, los EEUU nunca permitirán que los venezolanos dispongamos de nuestro petróleo libremente como corresponde?
Estas y un montón de preguntas más sugieren que el limbo político donde nos encontramos forma parte de una transición que comenzó ciertamente el 3 de enero, pero de la cual no se vislumbra final en el corto plazo —ni siquiera en el mediano plazo— si se toma en cuenta el crítico momento geopolítico del mundo.
Y lamentablemente lo único que conoce nuestra clase política muy atrasada es creer que todos nuestros males se resolverán buscando al más popular en unas elecciones, cuyas condiciones no están garantizadas por ningún lado. Solo con mirar que el señor de la servilleta del 28 de julio de 2024, y el resto de los rectores, todavía siguen acomodados en sus puestos en el CNE, con un sistema automatizado y una legislación electoral muertos de la risa, sin cambios en absoluto.
Sin embargo, el problema tiene mucho más fondo. Delcy Rodríguez tiene fecha de caducidad real. La Constitución le da esa caducidad, así el país y la presidente interina se encuentren tutelados por los EEUU debido a un acto de fuerza donde los militares capitularon ante esa potencia en una guerra no declarada que duró menos de 2 horas el 3 de enero de 2026.
De acuerdo al Artículo 234 Constitucional, “Las faltas temporales del Presidente o Presidenta de la República serán suplidas por el Vicepresidente Ejecutivo o Vicepresidenta Ejecutiva hasta por noventa días,........© La Patilla
