Sapiens en la Madriguera: ¿Por qué estamos renunciando a ser humanos?, por Dayana Cristina Duzoglou
El Retorno a la Selva Digital: El Extraño Caso de los Sapiens que no Quieren Serlo
Hace unos 70,000 años, el Homo sapiens experimentó una Revolución Cognitiva. No fue la invención de mejores herramientas de piedra lo que nos hizo dueños del planeta, sino nuestra capacidad única para hablar de cosas que no existen. Fuimos capaces de crear ficciones: dioses, naciones, dinero y derechos humanos. Estas ficciones permitieron que millones de extraños cooperaran. Sin embargo, en el siglo XXI, estamos presenciando un giro evolutivo irónico: estamos usando esa misma capacidad de crear ficciones no para construir imperios, sino para deconstruir nuestra propia biología.
El surgimiento de la tendencia Therian ( La palabra proviene del griego antiguo «th?rion» (??????), que significa simplemente «bestia» o «animal salvaje»), individuos que se identifican, en un nivel profundo y espiritual, como animales no humanos— no es una simple moda pasajera de internet. Es un síntoma clínico de una especie que ha perdido la fe en su propio relato. Cuando un estudiante en los pasillos de la Universidad Central de Venezuela (UCV) decide que su «verdadero yo» es un caballito de mar, un cánido o un felino, no está simplemente jugando; está huyendo de una realidad humana que se ha vuelto demasiado pesada, demasiado burocrática y, fundamentalmente, demasiado bizarra. Fenómeno que también podría ocurrir en Universidades privadas como la Universidad Católica Andres Bello y la Universidad Metropolitana. He alli, la seriedad del asunto.
El Colapso de las Ficciones Colectivas
Para entender a un Therian, primero debemos entender qué significa ser un «humano». Biológicamente, somos mamíferos con un cerebro sobredimensionado. Pero socialmente, el «humano» es una construcción legal y cultural. Durante siglos, nos dijimos que éramos la cúspide de la creación, los portadores de un alma o los ciudadanos de una república progresista. Estas historias daban sentido al sufrimiento y orden al caos.
Sin embargo,........
