La lección de Noruega
Noruega no es rica solo porque tenga petróleo; es rica porque tiene disciplina. Mientras en estas latitudes el viento de cola se gasta en fiestas y burocracia, en Oslo entendieron hace décadas que la riqueza finita debe transformarse en capital infinito. El Government Pension Fund Global, ese coloso que ya supera los 1.5 billones de dólares en activos, no es otra cosa que el monumento a la sensatez.
Para que nos entendamos sin tanto tecnicismo: es como si cada noruego tuviera un respaldo de más de 280,000 dólares bajo el colchón del Estado. Pero no es dinero quieto. Está invertido en más de 9,000 empresas........
