Adiós “Pippi”
“Pippi”, así le decían cariñosamente sus padres, hermanos y amigos a Laura María Cabrera Villamizar, a quien despedimos el martes pasado en Bogotá. Todas las intervenciones que tuvieron lugar en sus funerales fueron muy emotivas: la entereza de Manuel Guillermo en medio de su dolor, la emotividad en las palabras de María Claudia y las de Alfredo y Camila. Claudia dijo algo muy hermoso de lo que fue Laura: “una bailarina que le sonreía a la vida a quien tengo que dejar ir”. ¡Qué dolor!
Creo que Camila dijo que cuando “Pippi” se había enterado de su enfermedad, ante el impacto inicial de todos, cuando normalmente reaccionamos con un “¿por qué me tocó a mí?”, Laura, con mucha entereza, dijo: “¿Y por qué no a mí?”. Por estos días llamé a un amigo común con Manuel Guillermo a Francia, y le pregunté cómo definiría a Laura en pocas palabras: “Elle est........
