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Hay trabajo

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23.03.2026

Por supuesto que hay trabajo para los de dentro y los de afuera, lo que no hay son trabajadores. O no quieren, o no saben, o no les ponen las cosas fáciles y desisten. Todo el mundo quiere ser su propio patrono, sin otras dependencias que las de sus capacidades. No es de extrañar la proliferación de ciertos establecimientos como los dedicados a manicura que superan con creces al comercio tradicional de Zamora.

Huele a Semana Santa. Es un aroma especial que llega cargado de necesidades, de demandas y contrataciones. No todos los contratados gozarán de la cualificación precisa. La necesidad obliga. Entre los más demandados sí existen una serie de requisitos que los aspirantes deberán cumplir. En estas fechas en las que Zamora duplica y más su población, los profesionales más demandados son aquellos vinculados a la actividad turística y al servicio al cliente. Me explico: camareros de sala, cocineros, ayudantes de cocina, camareras de piso, recepcionistas y, los de siempre, conductores, repartidores y personal logístico para hacer frente al incremento de desplazamientos y actividad en el sector servicios.

Zamora espera generar 500 contrataciones, lo contaba muy bien contado Leticia Galende. Es una forma de generar empleo para el que no hay empleados. Cuesta encontrarlos y eso empieza a ser preocupante. No todo pueden ser establecimientos de estética y fundamentalmente de manicura. Estos últimos se multiplican por doquier. Los hay de todas las nacionalidades, fundamentalmente hispanos, chinos y coreanos. Supongo que habrá más hispanos, chinos y coreanos que puedan realizar otros trabajos, y no solo como autónomos. Pero no se encuentran. Hay que buscarlos con lupa.

Los nacionales tampoco parecen estar por la labor. No sé si los sueldos, quizá no muy altos, tengan algo que ver. Lo cierto es que el paro se convierte en el refugio de personas absolutamente válidas que son necesarias para que Zamora no siga cuesta abajo en su rodada. Y mire que el abanico de posibilidades es amplio. La hostelería concentra el mayor número de posibilidades. Quizá fallen en la especialización que se pide y de ahí el vacío que se produce. Si los de aquí no quieren, habrá que llamar a los de allí. Lo importante es poder dar servicio y que nada ni nadie enturbie o desluzca la Semana de Pasión zamorana por falta de trabajadores. Porque, trabajo, hay.

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