"¡Boludos!"
Leandro Paredes, empujando a Gavi / RONALD WITTEK / EFE
El contundente triunfo de España por 1-0 sobre Argentina en la final del Mundial 2026 celebrada en Nueva York quedó ensombrecido por la reprobable actitud albiceleste. Lejos de la deportividad, el combinado sudamericano recurrió al juego duro y a las agresiones físicas directas sobre los jugadores españoles tras el pitido final. La de Argentina fue una derrota sin honor. El césped del MetLife Stadium fue testigo de un espectáculo que nada tiene que ver con los valores del deporte rey. España impuso su ley a través del talento, la posesión y un fútbol total que maniató........
