¿Jugamos a imaginar?
Imagen de archivo de un bebé recién nacido. / EFE/Kiko Huesca
La tasa de fecundidad se sitúa en nuestro país en 1,1 hijos por mujer—muy por debajo del 2,1 necesario para el reemplazo generacional— y la edad media para tener el primer hijo ronda los 32,6 años: una de las más altas de Europa.
Si a esto unimos los datos que nos hablan de que casi un 43% de las mujeres españolas no llegarán a ser madres, es fácil deducir la gravedad del hecho, porque estos datos mantienen a nuestro país como uno de los que registra menor natalidad a nivel mundial.
La población nacida en el extranjero ha superado, en España, los 10 millones de personas. Podríamos decir que la inmigración sostiene el crecimiento demográfico y la natalidad, ya que los nacimientos, por parte de madres procedentes del exterior, representan cerca de un tercio de todos los alumbramientos en España y la llegada de foráneos ha compensado el saldo vegetativo negativo —más muertes que nacimientos— y el........
