«Con Franco se vivía mejor»: la estupidez tiene cura
Imagen de archivo de una bandera franquista durante el traslado de los restos de Franco a Mingorrubio. / EFE
El tratamiento no consiste en recetar antibióticos, ni analgésicos —y menos antidepresivos—, ni hay que colocar prótesis coronarias en el corazón —tan de moda últimamente—, ni mucho menos hay que abrir para extirpar vísceras. Tampoco la estupidez se cura con más redes sociales, o llenando la cabeza y el cerebro de testosterona.
Solo tiene una cura, fácil de conseguir, pero muy difícil de suministrar: leer.
La incultura es la gran baza de la extrema derecha; su clave de bóveda, su ametralladora más eficaz y su fuente de alimentación. La historia nos dice que el miedo........
