El yoga como refugio: un lugar donde volver con uno mismo
Durante mucho tiempo se ha hablado del yoga como una práctica física. Como una forma de estirar el cuerpo, ganar fuerza o aliviar tensiones. Muchas personas llegan a una clase buscando justamente eso: sentirse mejor en su cuerpo, calmar la ansiedad, respirar un poco más profundo. Y todo eso es real, necesario y valioso. Pero el yoga, al menos como yo lo siento y lo comparto, va un poco más allá.
Para mí, el yoga es un refugio. Un espacio al que se puede llegar tal como uno está, sin máscaras, sin exigencias, sin tener que cumplir expectativas. Un lugar donde no importa si el día ha sido pesado, si el cuerpo está cansado o si la mente no logra aquietarse enseguida. Basta con estar. Con llegar. Con permitirse ese pequeño........
