Rozar el mundo
Hay en el término ‘artrópodo’ algo de insecto, porque algunas palabras se parecen a lo que nombran como si hubieran heredado su forma. ‘Crispación’, por ejemplo: la pronuncias y se te eriza la lengua dentro de la boca. O ‘resbaladizo’: tal sucesión de sílabas parece deslizarse por la garganta como una gelatina. Decimos ‘golpe’ y la palabra cae, breve y contundente, sobre la mesa del idioma. Aunque las palabras no sean las cosas, a veces conservan de ellas un eco físico. ‘Zumbido’ vibra. ‘Crujido’ se quiebra al atravesar los dientes.........
