Pausa de hidratación
Sábado 20. Son las 22:39 horas
Me asomo a la ventana, está lloviendo. Me quito la bata antes de zambullirme en la cama. El nórdico sigue puesto. Viva La Laguna.
España hace su magia y calla bocas con un rotundo 4-0 contra Arabia Saudí.
-Oyarzabal prime. Es el mejor-, me escribe mi sobrino Iván, de 16 años.
Qué placer ver a La Roja ganar en verano y volver a despertar a los placeres de lo posible. En este Mundial hay un concepto que deja en evidencia la edad de los forofos: la pausa de hidratación. Un interludio de 3 minutos en cada tiempo del partido que a los ‘boomers’ y ‘millenials’ nos resulta casi ofensivo. Rocky nunca tuvo una pausa de hidratación, Rambo masticó raíces y animales crudos para sobrevivir.
Lunes 22. ‘Cooling Breack'
Los críticos de las pausas de hidratación denuncian que rompen el ritmo del partido y que son una excusa para generar millones de dólares en ingresos publicitarios. Pero, en realidad, lo que nos molesta es la nueva concepción del éxito que reivindica la generación ‘Z’: párate, cuídate, piensa, reflexiona; protégete para dar lo mejor de ti, tómate tu tiempo ante la presión del mundo........
