¡Fuera de aquí!
Accidente ferroviario de Adamuz / Manuel Murillo Martínez / COR
Cuando empecé esta columna, la idea era contar la vida cotidiana de una madre trabajadora. Ese carrete da mucho de sí, porque casi todo lo que me ocurre es tan universal y cotidiano que cualquiera, aquí o en la China, se puede sentir identificado. Mi vida es, gracias a Dios, bastante normal.
A veces trato de no contar más de la cuenta. Ya sabes que, en el mundo de hoy, todo queda como si lo grabásemos en piedra, y eso me hace intentar ser prudente. Pero no sé de qué hablar hoy. Qué otra cosa puede ocupar nuestra mente, si no es la tragedia de los trenes.
«No sabemos ni el día, ni la hora», decimos los cristianos, y en paz descansen los........© La Opinión de Murcia
