La policía educativa
Un aula escolar. / Rafael Arturo Jiménez Rivero
Vox se nos ha descolgado en la Comunidad Valenciana con una propuesta de las suyas. Una propuesta fascista. Piden, o proponen, o quieren o exigen (según la capacidad de maniobra que tengan) que se cree algo así como un nuevo cuerpo policial para vigilar al profesorado, para supervisar los materiales didácticos y las actividades extraescolares.
Lo que que tienen que hacer esos vigilantes es vigilar al profesor o a la profesora que utilice la cátedra para adoctrinar a los alumnos, para exponer su ideología y hacer proselitismo. Lo que buscan es “neutralidad ideológica”. Eso de lo que ellos hacen gala. Porque, como el lector o lectora entenderá, esa es una enmienda que nace de la “neutralidad ideológica”. Porque la gente de Vox es muy neutral.
Decir “policía educativa” es como decir “nieve frita”. Si se llama educativa debería ser porque educa a quien hace lo que tiene que hacer y a quien esta destinado eso que hace. Pero si es policía no está para educar, está para controlar, para vigilar, para delatar y para que se pueda sancionar y detener las actuaciones indeseables.
¿Por qué no se le ocurre a Vox montar una policía política destinada a vigilar si los parlamentarios dicen estupideces, insultan, mienten y agreden al adversario? ¿Por qué no vigilar si cumplen lo que prometen, si su partido hace propuestas que beneficien a la ciudadanía, si votan contra medidas que son beneficiosas para el pueblo, si respetan la democracia en el funcionamiento del partido?
¿Con qué criterios tendría que actuar esa policía en las escuelas? Con los criterios de Vox porque, para ellos, no hay otros criterios ni sensatos ni decentes. ¿Y, ¿cuáles son esos criterios? Vox pretende que el profesor de matemáticas no se salga de las sumas y las restas y el de lengua de las oraciones coordinadas y subordinadas. Es decir, que los profesores tienen que salir de la vida y meterse en los libros de texto.
Vox olvida que nosotros no tenemos que hacer repetir los libros de texto sino que tenemos que ayudar a comprenderlos y, en su caso, a criticarlos. Tenemos que enseñar a los alumnos y alumnas a pensar (no qué pensar). En la escuela tenemos, además que enseñarles a convivir.
En los últimos años de la dictadura........
