5 de junio: Málaga también se juega el empleo, la salud y la vida
Trabajar al sol, un riesgo. / ARCINIEGA
Cada 5 de junio hablamos del Día Mundial del Medio Ambiente, pero ya no podemos hacerlo como si fuera una fecha simbólica más. En Málaga, la crisis climática no es una amenaza lejana: está en el campo, en las obras, en la limpieza viaria, en la logística, en la hostelería y en los barrios donde muchas familias no pueden protegerse adecuadamente del calor.
Desde CCOO lo decimos con claridad: no hay transición ecológica sin justicia social, ni acción climática efectiva sin empleo digno. El cambio climático ya afecta directamente a las condiciones de trabajo y a la salud de las personas trabajadoras. Quien trabaja al aire libre sabe que el calor extremo no es una incomodidad; es un riesgo laboral que puede provocar golpes de calor e incluso la muerte.
En Málaga hemos visto temperaturas superiores a los 40 grados antes incluso del verano. En comarcas como Antequera, Axarquía o Guadalhorce se han registrado episodios extremos que obligan a cambiar la forma de organizar el trabajo. No podemos seguir actuando como si el riesgo térmico empezara en julio y terminara en agosto. El calor se adelanta, se prolonga y golpea con más fuerza a quienes tienen empleos más precarios.
Por eso reclamamos que la prevención de riesgos laborales se adapte de verdad al cambio climático. No bastan recomendaciones generales. Hace falta........
