Velando armas con esperanza
A veces, para ordenar cualquier desaguisado basta la lógica. Otras, la constancia. Y las más, la voluntad de cambiar realmente. Cambiar para ser mejores cumpliendo responsabilidades.
Y eso debieron pensar los jugadores del Real Madrid el sábado, con su técnico al frente, ante la estupenda Real Sociedad de Matarazzo. Un estadounidense con raíces italianas de poca trayectoria como jugador y espléndida carrera por delante como técnico si continúa asentando a los donostiarras en la élite del fútbol español.
Arbeloa dispuso en principio un equipo tan sorprendente como lógico obligado por las circunstancias. Con Asencio reservado y Mbappé tocado, pero en el banquillo, más Bellingham, Militao y Rodrygo en la enfermería, el salmantino sacó cuanto tenía. Eso sí, sin inventos. Todos en su sitio. Y el fútbol fluyó con toda la lógica de la diferencia de calidad en las áreas. Porque el medio campo volvió a ser la cruz blanca en cuanto a creación. Ante una Real valiente, queriendo dominar, el Real enchufó cuatro a la contra, que pudieron ser dos o........
