Casarte (laboralmente) con quien no lo merece…
¡Buenos días! Nueva columna en el periódico, correspondiente a este 25 de abril de 2026, único e irrepetible. Espero que sea una jornada maravillosa para todos y todas ustedes y, si no es así, que por lo menos la misma no les depare demasiados problemas… Pero si estos apareciesen, y las cosas pintasen mal en este día, ojalá que por lo menos puedan pasar de puntillas por encima de ellos con los menores daños posibles… Así sea…
Conozco a pocas personas que no tengan que vender su trabajo en el mercado para conseguir su independencia económica. Ya saben, el mercado de los factores de producción —tierra, trabajo y capital— donde las familias ponemos a disposición de los empleadores —empresas y Estado— nuestra labor comprometida y capaz, obteniendo a cambio un pago llamado sueldo o salario. Pues bien, les decía que sí que conozco a quien, por su posición económica previa derivada de una situación familiar boyante, no acude a este mercado del trabajo para vender su actividad laboral, pero que son casos contados. La mayoría, y me incluyo aunque haga muchas cosas también sin cobrar nada, necesitamos realizar........
