Adiós, recuerdos para todos
Hace unos días, murió el escritor estadounidense Wendell Berry. Lo hizo en la casa de la pequeña comunidad rural de Port Royal, en su Kentucky natal, en la que llevaba viviendo, trabajando los doce acres de tierra que la rodeaban, escribiendo en un pequeño estudio, unos veinte metros cuadrados, sin luz eléctrica y separado de la vivienda principal, desde que se instaló en ella junto con su mujer en el verano de 1965.
Más de sesenta años arraigado, él y toda su familia, allí crió a sus hijos y estos a los suyos, en el mismo lugar, cercano al condado de Henry en el que nació en 1934, al que quiso volver tras conocer Europa y pasar un tiempo dando clases en Nueva York. Esa decisión también implicaba una renuncia, dejar atrás, sin haber cumplido los 30, un buen trabajo como profesor y una posición en el mundo........
