Martín Peláez, presidente del Real Oviedo, habla en exclusiva con LA NUEVA ESPAÑA en el centenario azul: "Almada seguirá pase lo que pase; es la idea de Jesús y del Grupo y ya hemos hablado con él"
Martín Peláez, presidente del Real Oviedo, habla en exclusiva con LA NUEVA ESPAÑA en el centenario azul: "Almada seguirá pase lo que pase; es la idea de Jesús y del Grupo y ya hemos hablado con él"
"Si nos salvamos, lo celebraría como un ascenso; si bajamos, será una experiencia de vida"
"Es falso que Pachuca vaya a vender; el proyecto es a largo plazo y la ciudad deportiva es una muestra clara"
Martín Peláez, en el Carlos Tartiere. / Fernando Rodríguez
Es el rostro más reconocible del Grupo Pachuca en Oviedo y mano derecha de Jesús Martínez. A él llega el "feedback" de todo lo que rodea al Oviedo, por eso los tiempos buenos y los malos los vive con más intensidad.
Martín Peláez atiende a LA NUEVA ESPAÑA con motivo del centenario azul para repasar la historia, hablar del presente y despejar dudas de cara al futuro.
¿Qué ha aprendido en este tiempo sobre la historia del Oviedo?
Entre lo que te cuenta la afición y lo que aprendes de la gente del club, te das cuenta de todo lo que ha vivido esta institución, sobre todo en su historia reciente. Lo que ha sufrido, lo que ha pasado, lo que ha aguantado su gente… Este club ha salido adelante por su afición. Esa es la realidad. En cuatro años te empapas de lo que significa el Oviedo. Aquí la gente lo vive y lo sufre. Las reacciones, para lo bueno y para lo malo, son consecuencia de esa pasión.
¿Muy diferente a México?
Sí, sí. Yo vengo del mundo del fútbol, pero la manera en la que se siente aquí es diferente. En Oviedo la gente vive, sueña y respira fútbol. Parece que todo gira alrededor del Oviedo.
¿Qué época le habría gustado vivir como presidente?
(Se lo piensa). Sé cuáles, no. (Risas). Las duras, no. Los que pasaron por esas etapas tienen muchísimo mérito. Fueron momentos muy complicados, con pocos recursos y muchas carencias. Tuvo que ser duro.
Si tengo que elegir, me habría gustado vivir la etapa europea, la UEFA, o años buenos en Primera. Pero tampoco cambio mi etapa. A uno le toca cuando le toca. Y en estos cuatro años ha habido momentos duros, pero muchos más buenos que malos.
¿Un jugador o entrenador histórico que te habría gustado tener ahora?
Lángara, sin duda. Todo el mundo habla de él como el mejor de la historia. Y como entrenador, Luis Aragonés. Tenerlo habría sido un lujo.
Martín Peláez, durante la entrevista. / F. R.
¿Cómo le gustaría ser recordado en la historia del Oviedo?
Como lo que soy: una persona cercana. Me considero un presidente de calle. Vivo aquí, soy un ovetense más. Quiero que se recuerde que todas las decisiones que tomé fueron pensando en el bien del club. Algunas no salieron bien, otras sí, pero siempre con esa intención. Y como alguien implicado con la ciudad, con la gente y con el club. Soy un enamorado del Oviedo.
Del centenario, ¿qué destacaría?
Muchas cosas. El libro del centenario va a quedar para siempre. La camiseta también. Los eventos, tanto en Oviedo como en Madrid, el Garra Fest… Y, en lo personal, la visita al Vaticano es muy especial.
¿Ha afectado la situación deportiva a los actos?
No. El centenario lo planificamos hace tiempo. Algunas cosas se han tenido que ajustar, pero no por el momento deportivo sino por cuestiones logísticas. Por ejemplo, queríamos hacer una intervención artística en el Tartiere, pero no se pudo por temas de licencias. También tuvimos que cambiar alguna ubicación. Pero estamos muy satisfechos.
¿El partido de los amigos de Santi y de Esteban es el cierre?
Es el acto central. Puede haber alguna cosa más, pero esa semana concentra lo principal: el partido, la camiseta, el Vaticano, el libro, el congreso…
Vayamos a su experiencia en el Oviedo. Su llegada. ¿Cómo se fraguó?
Yo sabía que Jesús llevaba tiempo intentando comprar el........
