menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

La tienda de Oviedo que puso alfombra roja (cuatro metros de ancho por treinta y pico de largo) al Papa en Cuba

26 0
25.03.2026

La tienda de Oviedo que puso alfombra roja (cuatro metros de ancho por treinta y pico de largo) al Papa en Cuba

"El que no se adapta, no sobrevive", el consejo de los Delgado, cuarta generación de Tejidos El Mundo, una firma con más de 60 empleados y 123 años de historia

VÍDEO: Tejidos "El Mundo", un negocio con historia en Oviedo

Nació como una tienda de tela para ropa en la calle Fruela en 1903, pero cada generación le ha dado su impronta y Tejidos El Mundo es hoy una empresa de bienes y servicios, con más de sesenta empleados, "todos fijos", de músculo y alma textil que va mucho más allá de los cuatrocientos metros cuadrados de la tienda de la calle Rosal. "La gente no te compra porque lleves 200 años ni porque les caigas bien, es fundamental ser competitivos", resumen los hermanos Alberto y Jorge Delgado, cuarta generación de un negocio que vivió un momento crítico en enero de 2000, cuando las llamas arrasaron su tienda principal y base de operaciones en el corazón de Oviedo. 

"El incendio pudo ser la tumba, pero al final salimos súper reforzados con aquellas liquidaciones y la compañía de seguros se portó", subrayan los hermanos Delgado, bisnietos de José, el iniciador de una saga que antes de montar una tienda de tela en la calle Fruela, a principios del siglo XX, ya había sido uno de los fundadores de Al Pelayo, en 1886, junto a José Iglesias. "Con ellos empezó Máximo Secades de pequeñín, que fue quien impulsó el 2x1 de Al Pelayo"´. 

Alberto y Jorge Delgado con el retrato de su bisabuelo José, el fundador de Tejidos El Mundo, en 1903 / Luisma Murias / Luisma Murias

"En aquella época las telas eran en general para todo, la tienda de Fruela era un negocio grande, que hubo que hacer más pequeña cuando la Guerra Civil porque la familia no podía pagar una renta tan alta", cuentan de los tiempos que tocó vivir al creador de El Mundo. De aquella había pocos teléfonos en Oviedo, el de su negocio era el número 98. Una de las máximas de la familia entonces era que el negocio pasaba a un solo hijo de cada........

© La Nueva España