La confitería de Oviedo que viajó en 80 años: del bartolo de Laviana al pastel para una reina
La confitería de Oviedo que viajó en 80 años: del bartolo de Laviana al pastel para una reina
Pastelería Asturias es el resultado de cuatro generaciones a pie de obrador, que ya han ampliado sus dominios hasta Pamplona
De los "Bartolos" a las "Letizias": la saga repostera que conquistó Oviedo
VÍDEO: Amor Domínguez/ FOTO: Mario Canteli
Nació en 1946 en el mismo local donde, ochenta años después, se ha convertido en uno de los reclamos para una ciudad llambiona por excelencia como es Oviedo. Los inicios no fueron fáciles porque la Pastelería Asturias estaba en una calle que, pese a su venerado nombre, era considerada de mala nota en el Oviedo de posguerra. Pero la calle Covadonga remontó, la confitería se hizo popular, triunfó con un pastel creado enLaviana en los felices años veinte y estrenó el siglo XXI con el primer pastel dedicado a una princesa de Asturias, ahora reina.
«La confitería original no tenía prácticamente nada de movimiento, era una mala calle por la gente que la frecuentaba», recuerda Noli Martínez, que llegó de Laviana en 1951 porque sus padres, Pepito y Rosita, querían que ella y su hermana estudiasen en Oviedo. La familia conocía bien el negocio y contribuyó a dar la vuelta a aquella mala fama de la calle Covadonga. Tenían un aliado de excepción, el bartolo, un pastel bien popular en Pola de Laviana, de la mano de su creador, Gersán Martínez, abuelo de Noli. «Gersán tenía muchos amigos y empezaron a venir por la confitería en Oviedo porque mis padres hacían bartolos, unos pasteles que gustaban mucho en toda la cuenca del Nalón», comenta la nieta que, junto a su hermana, echaba una mano en todo lo que podía.
Por la izquierda, César Valdés Martínez, con sus padres, Noli y Ataúlfo, la tercera generación de una saga confitera que nació en Pola de Laviana. / Mario Canteli
«La pastelería sujeta mucho, pero a mí me gustaba todo lo que conllevaba, los pasteles y el trato con la........
