La encíclica de León XIV, una nueva "Rerum Novarum" para la era de la IA según la iglesia asturiana
La encíclica de León XIV, una nueva "Rerum Novarum" para la era de la IA según la iglesia asturiana
Destacan la valentía, el acierto y la complejidad con la que el Papa ha querido entrar de lleno en los problemas del presente como hizo León XIII
El Papa León XIV durante la misa de inicio de su Pontificado / Stefano Spaziani / EP
La Iglesia asturiana coincide en leer la primera encíclica de León XIV, "Magnifica Humanitas", como un documento llamado a marcar época. De la misma forma que la histórica "Rerum Novarum" de otro León, el XIII, lo hizo con la revolución industrial, ahora la primera encíclica de este nuevo pontificado quiere sentar nuevas bases ante otro desafío tecnológico. Es una advertencia para impedir que la inteligencia artificial domine lo humano pero sin rechazar las nuevas tecnologías. Los sacerdotes asturianos coinciden en su trascendencia.
David Cuenca, director del Instituto diocesano de Teología y Pastoral San Juan Pablo II y profesor en el Seminario de Moral Social, destaca el hecho de que León XIV presentara personalmente el texto –"nada es casual en la Iglesia"– y lo califica como "un documento de primer orden magisterial". "Quiere dejar claro que esta encíclica va a ser un hito, una guía, un faro en los próximos años de por dónde debe de caminar la Iglesia en el ámbito social", explica. Y llama la atención sobre el hecho de que se escribe en el 135 aniversario de la Rerum Novarum de 1891. La atención a la IA, explica, muestra que el Papa "vive en medio de la sociedad" y ofrece "una palabra para todos" que ayude "a reorganizar esa escala de valores que a veces perdemos entre tanto dato y tanta noticia". La encíclica, matiza, no condena la tecnología, sino que la pone en su lugar y desenmascara "unos nuevos monopolios que quieren concentrar este poder tecnológico en manos privadas": "No se trata de renunciar a la tecnología, porque está muy bien, sino de impedirle el dominio sobre lo humano; el verdadero progreso nace siempre de un corazón que esté abierto al otro, no de un algoritmo matemático".
Cuenca lo ilustra con un ejemplo cotidiano:........
