Del diluvio al Cantábrico: la patrona de los marineros bendice las aguas en Salinas en un espectacular atardecer
Del diluvio al Cantábrico: la patrona de los marineros bendice las aguas en Salinas en un espectacular atardecer
Una fuerte tormenta a media tarde hizo temer la cancelación de la procesión, pero la esperada tregua del cielo permitió a los cofrades llevar a la patrona hasta la arena para cumplir con la tradición ante cientos de devotos
Jóvenes cofrades de Salinas portando a hombros a la Virgen del Carmen tras la bendición de las aguas. / Christian García
La marea humana contenía el aliento a lo largo del paseo marítimo y sobre la arena mojada de la playa de Salinas. Cientos de personas aguardaban en silencio frente al rugido de las olas del Cantábrico. Todos esperaban el momento cumbre de la Virgen del Carmen, la patrona de las gentes del mar: su tradicional y espectacular bendición de las aguas. De pronto, la expectación se transformó en júbilo. Ocho cofrades, con el rostro serio por el esfuerzo y los pies descalzos sobre la arena fría, se adentraron decididos en la orilla cargando a hombros la imagen de la Virgen.
El agua les golpeó las piernas y luego la cintura, pero no dudaron. Entre un estallido de vítores, aplausos y cánticos que erizaban la piel, la Virgen del Carmen se zambulló en el Cantábrico. Al unísono, el estruendo de los voladores rasgó el cielo gris, anunciando con pólvora y humo que la patrona ya estaba en su elemento y que, contra todo pronóstico meteorológico, los fieles de Salinas habían vuelto a cumplir con su tradición más sagrada.
Una tensa espera bajo los paraguas
Ver a la Virgen sumergirse en el mar pareció un milagro, y es que apenas dos horas antes la incertidumbre flotaba en el aire. La jornada, que había comenzado........
