Ni revancha, ni complacencia
Ni revancha, ni complacencia
Revanchismos, objetar sin escuchar primero y echar culpas de forma incesante polarizan y enrarecen innecesariamente el ambiente
Escribe: Alfredo Coronel Zegarra
Esperamos, unos más ansiosos que otros, los resultados electorales. Vivimos un interregno interminable para saber el nombre del nuevo presidente. Ya que somos tan desconfiados, hemos creado un sistema lleno de filtros y contraseñas que demanda tiempo excesivo en cada tarea. A pesar de ello, se tejen especulaciones de fraude. Y eso que a diferencia de la primera vuelta, el organismo rector dejó atrás posibles ineficiencias.
El hecho es que, como se anticipaba, la contienda fue reñida y se definirá por márgenes exiguos. ¿Significa que la nación se halla dividida en mitades monolíticas e irreconciliables? Es dudoso, casi un tercio........
