¿De qué “normalidad” habla el canciller Merz?
Remigración, cordón sanitario, rojipardismo… Son palabras que se repiten en medios de comunicación de media Europa desde la contundente victoria de Alternative für Deutschland (AfD) en las elecciones regionales del estado federado de Sajonia-Anhalt celebradas el 6 de septiembre, en las que obtuvo casi el 44% de los votos.
El éxito de esta formación de extrema derecha, etnicista y antiinmigración, ha sido calificado de «histórico» por sus líderes, pero también por quienes ven con preocupación la expansión en Europa de los partidos con los que comparte postulados antidemocráticos. Aunque el adjetivo suele emplearse con demasiada ligereza, en esta ocasión está justificado: ningún partido de este arco ideológico ha estado tan cerca de gobernar en solitario una región alemana desde la posguerra.
El canciller Friedrich Merz, de la democristiana CDU, reconocía encontrarse en shock y advertía de que el resultado electoral tendrá consecuencias. “No podemos volver sin más a la normalidad”, argumentó.
Sin embargo, entender a qué “normalidad” se refiere Merz no es sencillo. Hace demasiado tiempo que deberían haber saltado las alarmas. Probablemente, ya no tenga sentido recordar los ataques a inmigrantes durante los disturbios de Rostock en 1992. Pero sí conviene señalar cómo se relativizaron las primeras concentraciones de PEGIDA, la organización creada........
