Isocronías
Tras la entrevista, en Xalapa, Sergio Pitol, aire a la vez extrañado y amable, atento, me dijo: –¿Tú no lees mucho novela, verdad, Ricardo?
Tarde me di cuenta, ya publicado el texto, que debió terminar con la pregunta que el narrador me dirigió una vez que apagué la grabadora.
Muy más tarde recordé… Tendría 17 años, mi padre salía de casa a media mañana y me encontró recargado en su coche leyendo El Canillitas, novela picaresca de Artemio de Valle Arizpe. No imagino que supiera exactamente lo que leía (cursó hasta cuarto año de primaria), pero me aconsejó: –Hijo, no leas novelas; es........
