UNAM: inmovilismo y poder
En el contexto del foro Reforma y futuro de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) 2050, la discusión sobre el porvenir de la Universidad Nacional corre el riesgo de quedar atrapada en la simulación.
La UNAM es hoy una institución radicalmente distinta a la que fue a mediados del siglo XX. Su crecimiento ha sido extraordinario: de poco más de 23 mil estudiantes en 1945 a más de 373 mil en la actualidad. Sin embargo, esta expansión no ha estado acompañada de transformaciones sustantivas en su organización ni en sus formas de gobierno. La UNAM ha crecido en tamaño y complejidad, pero permanece inmóvil en lo esencial.
Las grandes reformas que definieron su rumbo –la autonomía de 1929 y 1933, la Ley Orgánica de 1945, la construcción de Ciudad Universitaria y los cambios de las décadas de 1960 y 1970– contrastan con más de medio siglo de ajustes menores. Desde entonces, la conducción institucional ha administrado la universidad sin un proyecto de transformación, refugiándose en la inercia y en una narrativa autocomplaciente que celebra su grandeza mientras elude sus problemas estructurales.
No se trata de ausencia de diagnóstico, sino de persistente negativa al cambio.
Uno de los efectos más claros de esta inercia es el profundo desequilibrio entre las funciones sustantivas. La investigación ha sido elevada a prioridad indiscutible, impulsada........
