Talleres de creación literaria/ Elena Poniatowska
Cuando Rosario Castellanos fue nombrada embajadora de México en Israel por el presidente Luis Echeverría, en 1971, el sacerdote jesuita Felipe Pardiñas me pidió que la sustituyera en el instituto Kairos para dar un curso de creación literaria, cosa que me atemorizó. Para mi sorpresa, encontré a un grupo de mujeres (y tres hombres, entre otros mi querido Yuri Herrera, hoy maestro en Nueva Orleans y gran escritor) ávidas de lectura y con bibliotecas bien surtidas. Todas deseaban expresarse y participar en la vida de su país. Así nació lo que Guillermo Sheridan llamó “literatura ñora”, la que hacen las amas de casa en vez de ir al salón de belleza después de dejar a sus niños en la escuela.
Desde la segunda clase me dejaron muy sorprendida con los escritos sobre su propia vida que pedí para conocerlas. Recuerdo, sobre todo, a Alicia Trueba, quien fundó Mercado de Discos con su esposo, quien vendió discos durante muchos años. También Gloria Inne, cubana anticastrista, resultó ser notable tallerista, así como la joven Adela Celorio (Sandy), entonces casada con Sergio Ramos, quien me sorprendió al responder: “eso es lo malo”, cuando le dije que tenía una mujer muy inteligente. Rosa Nissán fue más allá de las expectativas y sus dos novelas, Novia que te vea e Hisho que te nazca revelan a una clase media que acude a la gran alberca y a los vestidores del club deportivo israelita y hace “showers” para novias y futuras mamás. Su público lector ahora festeja su ingenio y la veracidad juguetona que sale de sus cuatro novelas.
Con el tiempo, alumnos y maestros salimos del Instituto Kairós porque la autora de Los colores del principio, Alicia Trueba, decidió construir en su casa un espacio ex profeso para reunirse y escuchar a Juan Villoro antes de irse a España. Los primeros maestros de literatura fueron Gonzalo Celorio, Vicente Quirarte, Magda Solís, Tatiana Espinasa, Sandro Cohen, Hugo Hirirat, Juan Antonio Ascencio (autor de una biografía sobre Juan Rulfo, su gran amigo), Guillermo Samperio, Memo Giardinelli (quien llegó de Chile), el muy exitoso Germán Dehesa (quien inflamó de........
