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La amiga eterna/ Elena Poniatowska

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17.05.2026

El pasado 9 de mayo falleció en la Ciudad de México doña Celia Chávez de García Terrés, hija del fundador de la cardiología mexicana, el doctor Ignacio Chávez, y hermana del también cardiólogo, Ignacio Chávez Rivera, a quien quise particularmente por su pericia médica y su capacidad de entrega a la salvación del cuerpo del enfermo y, si no, a la de su alma. La familia Chávez destacó de manera notable en el campo de la ciencia médica y la enseñanza universitaria y cultural de nuestro país, y por ello, el Instituto Nacional de Cardiología lleva ese ilustre apellido, ya que innumerables jóvenes de América Latina vinieron a México para formarse en cardiología en el hospital que enfermeras, médicos y pacientes llamaban “Cardio”.

A los 10 años de edad, mi hermana Kitzia y yo conocimos a las hijas de médicos eminentes como Ignacio Chávez, Gustavo Baz, el gastroenterólogo, e Isamel Cosío Villegas, que dieron su nombre a los altos hospitales que hoy por hoy siguen encabezando a la medicina mexicana. Carolina Amor de Fournier, fundadora de la Prensa Médica Mexicana, nos llevó a bailar a las celebraciones de cumpleaños y a los homenajes a médicos de talla excepcional: Ignacio Chávez, Salvador Zubirán, Ismael Cosío Villegas. A mis 94 años, todavía recuerdo que mi hermana y yo bailábamos frente a un coro de médicos de bata blanca que nos alentaban con su sonrisa: Chávez, Zubirán, Cosío Villegas, Sepúlveda, Fournier, Baz, quienes fundaron hospitales que se concentraron en el sur de la capital. En esos primeros años, Celia y yo rondábamos los 10 o 12 años de edad, e Ignacio Chávez Rivera, su hermano mayor, muy guapo, se formaba en Estados Unidos y en Francia en la especialidad de su padre: la cardiología.

Para aparecer en público, Kitzia, Ana Elena y Patricia Baz nos sometíamos a los jalones de Esperanza, quien torturaba cabezas al convertirlas en monumentos. Pequeña de estatura y vestida de blanco, como enfermera, enchinaba cabelleras que se mantenían erectas........

© La Jornada