Lo que se compra no se puede robar
España está de precampaña electoral. Bien mirado, el PP nunca dejó de estarlo. El encadenamiento de elecciones autonómicas en Extremadura, Castilla y León, Aragón y Andalucía, con el que esperaba plantarse a las puertas de unos comicios generales con el PSOE a dos metros bajo tierra, va a acabar con la derecha tradicional española atada de pies y manos por Vox, su alter ego en la extrema derecha. El fracaso es antológico, lo cual no quiere decir que el PSOE esté mejor.
El partido del presidente sale más debilitado de cada contienda autonómica y sólo el fiasco del PP logra disimular lo que en otras circunstancias sería una crisis monumental. A Pedro Sánchez le quedan los golpes de efecto en la arena internacional y el botón rojo del adelanto electoral. De aquí al otoño de 2027, él elige cuándo acudir a las urnas. No es poco.
A la izquierda del PSOE, el ambiente está sobrexcitado tras la inconcreta propuesta de unir a todas las izquierdas lanzada esta semana por Gabriel Rufián, diputado de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), y Emilio Delgado, parlamentario de Más Madrid (parte de Sumar), en la Asamblea autonómica. Pero antes de entrar en harina, quizá convenga repasar el panorama.
Cuando se habla de la izquierda del PSOE cabe diferenciar........
