menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

La verdadera historia detrás del Irán nuclear y el Acuerdo de Islamabad

26 0
10.06.2026

El lunes 1 de junio, en Power Shift --una nueva plataforma geopolítica independiente--, Zulfiqar Ali, Larry Johnson y yo revelamos lo que, a efectos prácticos, es una información que constituye un auténtico bombazo: si los nubarrones oscuros siguen cerniéndose, Teherán está dispuesto a pivotar de la ambigüedad nuclear a la detonación real de un dispositivo nuclear en suelo iraní.

Menos de una semana después, la página de Power Shift fue censurada en YouTube, sin explicación alguna y sin posibilidad de apelación. Sin embargo, lo que revelamos ya se había detallado en varios podcasts y entrevistas a lo largo de la semana pasada.

Publiqué un trasfondo detallado previo a la difusión de la información, escrito justo antes de que el equipo negociador de Irán suspendiera el intercambio de todos (las cursivas son mías) los textos y mensajes con EEUU a través del mediador, Pakistán.

Cuando se trata de la redacción del que quizás sea el borrador final de un Memorando de Entendimiento (MoU) eternamente debatido entre Irán y EEUU, de repente quedó meridianamente claro que todo gira en torno al Líbano.

Irán reiteró en repetidas ocasiones que estaba dispuesto a desechar el «alto el fuego» --ya de por sí en estado comatoso-- si el culto a la muerte en Asia Occidental procedía con su amenaza de bombardear Dahiyeh, el suburbio de mayoría chií del sur de Beirut.

Confrontado por Trump, el líder del culto a la muerte se vio obligado a dar marcha atrás. Solo por unos días. Trump necesita desesperadamente un MoU y un alto el fuego prolongado para venderlo como una «Victoria». Sus Victorias.

Todo esto sucedía, de forma rápida y furiosa, tras una fatídica y extremadamente sensible llamada telefónica de 105 minutos el jueves 28 de mayo entre el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, y el primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif.

Islamabad es el único canal indirecto de jefes de gobierno que funciona y es de confianza entre Teherán y Washington. Nuestras fuentes revelaron que durante la llamada telefónica, Pezeshkian entregó un ultimátum formalmente estructurado en tres pasos para ser comunicado a la Casa Blanca con absoluta claridad:

No más conversaciones nucleares. Es decir, la prioridad es el fin de todas las guerras contra Irán y el Eje de la Resistencia. No más marcos para un futuro tratado nuclear. Es decir, nada de discusiones que conduzcan a un posible y diluido JCPOA 2.0; esto solo se dará tras resolver el fin de las guerras y el estatus del Estrecho de Ormuz. Si las amenazas de EEUU persisten, dijo Pezeshkian, eso conducirá a la «detonación de un dispositivo nuclear en suelo iraní», ejecutada no como un acto de guerra, sino como una demostración soberana e irreversible de la capacidad de controlar la escalada y mantener el dominio.

Lo que resulta particularmente impactante es que nada de lo anterior responde a una postura diplomática. Lo que tuvimos fue al presidente de Irán transmitiendo lo que es esencialmente una decisión del Líder Mojtaba Jamenei, señalando que si Washington cruza el siguiente umbral, Teherán pivotará instantáneamente de la ambigüedad nuclear a una demostración innegable.

Y eso implicaría una ruptura permanente del sistema global de no proliferación, con consecuencias imprevistas.

La alineación estratégica China-Irán-Pakistán

El primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, obviamente calculó la magnitud de semejante información de inteligencia. Inmediatamente ordenó al ministro........

© La Haine