Estado español: La enseñanza y la sanidad pública se defienden
Hacen aguas los servicios públicos en el Estado español, particularmente la enseñanza y la sanidad, y por todos los lados surgen voces, huelgas y movilizaciones exigiendo que se tomen medidas urgentes porque es la única manera de seguir defendiendo los servicios públicos y de calidad para toda la población.
Comparando porcentajes con otros países europeos se aprecia la distancia que nos separa. En enseñanza, el gasto público en España es el 4,42% del PIB, el puesto 17 de Europa, lejos del 6,93% de Suecia, el 5,33% de Francia o el 4,79% de Alemania. Pero a esta cifra hay que añadir un importante gasto privado del 2% del PIB, que refleja la importante brecha entre los sectores público, concertado (subvencionado en buena medida por el estado, pero con un gasto medio familiar de 700 euros anuales) y privado. La inversión por alumno en primaria (enseñanza obligatoria) es casi un 10% inferior a la media de la OCDE. Pero es casi el 25% menor en la educación terciaria. La enseñanza se está convirtiendo en un poderoso factor de desigualdad social.
En sanidad, el gasto público es el 7,4%, pero Alemania dedica el 10,1%, Austria el 8,6% y Bélgica el 8%. Pero el gasto privado adicional está alrededor del 2,7% del PIB, por encima de la media de la OCDE, que es el reflejo de las tensiones del sistema nacional de salud, en especial de la crisis de la asistencia primaria y las listas de espera. Aunque el gasto total es similar al de Francia o Alemania, el gasto por habitante sigue siendo inferior en España, con importantes desigualdades entre Comunidades Autónomas, que son las responsables de la gestión de sus sistemas sanitarios, gestión de personal, cartera de servicios, etc..
La enseñanza movilizada
Como se verá a continuación, los cinco meses transcurridos de este 2026 muestran la capacidad de protesta de la enseñanza que reflejan la situación límite en la que se encuentran. Las reivindicaciones son comunes en casi todas las comunidades: falta de recursos, atrasos salariales, clases sobresaturadas, mucho trabajo burocrático y falta de medios para atender las nuevas complejidades del alumnado. A todo eso habría que añadir las políticas para favorecer a la escuela concertada, independientemente del color político del gobierno de turno. La media estatal de gasto público en enseñanza que se dedica a la escuela concertada es del 17%, destacando Euskadi, el 28%, Madrid, el 27,3% y Catalunya, el 21%. Para defender la escuela pública y de calidad se necesita un cambio radical y una gran inversión, por eso ya no es sólo una exigencia de las trabajadoras y trabajadores........
